Embarazo y Bebé

EMBARAZO

Alimentación

La alimentación es muy importante durante el embarazo para evitar las alteraciones bucales, para la salud general de la madre y para la salud y desarrollo de su bebé, teniendo en cuenta que el proceso de formación de los dientes del bebé comienza entre el tercer y el sexto mes de embarazo. Hay que tener un adecuado aporte de los siguientes nutrientes:

1.   Vitaminas A y D y minerales como calcio y fósforo esenciales para la formación de los huesos y dientes del futuro bebé.

2.   Lípidos, entre los que se encuentran los ácidos grasos esenciales son necesarios para el desarrollo adecuado del sistema nervioso.

3.   Las proteínas de calidad que aportan la carne, el pescado, los huevos y la leche son imprescindibles como material de construcción de todos los órganos del bebé.

4.   Los hidratos de carbono los hay complejos y simples. Son preferibles los llamados hidratos complejos, como el pan, las pastas, las patatas, el arroz, etc. Estos son la principal fuente de energía de liberación lenta y son necesarios para un adecuado equilibrio nutricional y para el desarrollo del bebé.

5.   Los hidratos de carbono simples o refinados son más cariogénicos que los complejos. En este grupo está el azúcar y los dulces los cuales tienen un gran potencial de producción de caries, por lo que deben evitarse.

En el embarazo aumenta la apetencia por estos productos. Si la futura mamá los toma entre horas es aconsejable que se lave los dientes después. No es cierto el mito de que con cada embarazo se pierde un diente. Los antojos son los responsables de la descalcificación de tus dientes, no el bebe.

Problemas Bucales

Durante el embarazo se producen unos cambios hormonales que aumentan el riesgo de padecer caries e inflamación de las encías ó gingivitis del embarazo.

1.   La gingivitis del embarazo: es una inflamación exagerada de las encías por el acumulo de placa bacteriana, apareciendo éstas enrojecidas, edematosas, sensibles y con tendencia a sangrar de forma espontánea o por pequeños estímulos como el masticar o cepillarse los dientes. Es más evidente a partir del tercer mes de embarazo. Si la mujer padecía previamente gingivitis o enfermedad periodontal, ésta empeora durante el embarazo, pero puede que no existiera previamente y se desencadene durante esta etapa.

Si la gingivitis no se trata, puede evolucionar hacia enfermedad periodontal con lesión de los tejidos de unión del hueso al diente, pérdida parcial de hueso y riesgo de pérdida de los dientes con el paso del tiempo.

2.   La caries también es más frecuente durante el embarazo por el tipo de bacterias que hay en la boca durante esta etapa. A ello, unimos una mayor apetencia de la embarazada por los hidratos de carbono en general y los dulces en particular. Por ello durante esta época deben seguirse cuidados específicos para conservar la salud bucal, que comprenden no sólo una cuidadosa higiene bucal sino una adecuada alimentación.

Durante tu embarazo es aconsejable:

1.   Realizar una perfecta higiene dental, con buen cepillado y la utilización del hilo dental.

2.   Llevar una dieta balanceada.

3.   Reducir la frecuencia de consumo de azúcar.

4.   Continuar con las visitas periódicas a tu odontólogo cada 6 meses.

No olvides que la salud dental de tu hijo está comenzando.

Visitas al dentista

Si planificas un embarazo debes visitarnos con anterioridad, pues se debe tener la boca en perfecto estado, sin caries ni inflamación, ya que cuando hay patología no sólo afecta a la madre sino también al niño. Es responsabilidad de los futuros padres no arriesgar la propia salud y la de los hijos dejando como último recurso la visita y el control dental. Por todos los cambios que conlleva un embarazo, es necesario prevenir y evitar riesgos, por lo que la madre debe tener su boca en perfecto estado antes de traer un niño al mundo.

Durante el embarazo también habrá que realizar visitas periódicas, se aconsejan al menos dos, en las que se efectuarán los tratamientos de higiene oportunos y se detectará y prevendrá cualquier alteración para que la salud bucal sea la óptima. De la misma manera te informaremos sobre los cambios que acontecerán para así tener los mejores cuidados con su higiene dental y alimentación y no tener ningún problema durante el embarazo. Si no tienes hábito de acudir a visitarnos cada 6 meses, este es un buen momento para adquirirlo. Los cuidados especiales previstos y adquiridos ahora no los deberás abandonar una vez que tú bebé haya nacido.

Durante el embarazo pueden realizarse intervenciones odontológicas, pero los tratamientos que no sean de máxima urgencia deben posponerse para después del primer trimestre. Así mismo, en la última mitad del tercer trimestre también es aconsejable evitar las intervenciones odontológicas.

No se realizarán radiografías, pues implica un riesgo, aunque si son estrictamente necesarias se tomarán las medidas de protección adecuadas para que no haya riesgo alguno.
 

BEBÉ

Caries del biberón

Es una caries muy destructiva que afecta a los dientes de leche en lactantes y en niños de muy corta edad.

Está provocada por el consumo excesivo de azúcares antes de acostarse. Si bien las caries se pueden empezar a desarrollar apenas aparecen los dientes de leche de su bebé, muchas veces el problema no se nota hasta que el bebé cumple 1 año de edad.

Este mal le puede ocurrir incluso a aquellos niños que son amamantados para conciliar el sueño, pues el contenido de azúcar que tiene la leche materna queda en la boca del bebé durante toda la noche, causándole caries. Es cierto que la leche materna contiene lactosa que es mucho menos cariogénica que la sacarosa, pero también puede llegar a provocar caries.

Las caries se producen cuando el azúcar de los líquidos se pone en contacto con los dientes por un tiempo prolongado. Tanto la leche como los zumos de frutas, refrescos y jarabes, contienen azúcar. Si un niño se queda dormido con un biberón en la boca o toma constantemente biberón durante el día, el azúcar se le queda pegado en los dientes superiores. El esmalte de los dientes de leche tiene un espesor menor que el de una cáscara de huevo. Las bacterias que se encuentran normalmente en la boca convierten el azúcar en un ácido, y este ácido va disolviendo gradualmente el esmalte y se van produciendo las caries. Si no se descubren y tratan a tiempo las caries de biberón, se destruirán los dientes y éstos se podrán romper a nivel de la encía. Las caries continuarán destruyendo la raíz del diente y producirán un dolor continuo.

La primera señal son manchas blancas en los dientes al poco tiempo de salir los dientes que pronto cambian de color hacia un amarillo claro y esa mancha se extiende hacia los lados. En los estadíos avanzados las lesiones se van uniendo y se produce la fractura del diente a nivel de la encía. Los dientes delanteros superiores (incisivos) son los que se suelen dañar primero.

Cuidado bucal

Es una caries muy destructiva que afecta a los dientes de leche en lactantes y en niños de muy corta edad.

Está provocada por el consumo excesivo de azúcares antes de acostarse. Si bien las caries se pueden empezar a desarrollar apenas aparecen los dientes de leche de su bebé, muchas veces el problema no se nota hasta que el bebé cumple 1 año de edad.

Este mal le puede ocurrir incluso a aquellos niños que son amamantados para conciliar el sueño, pues el contenido de azúcar que tiene la leche materna queda en la boca del bebé durante toda la noche, causándole caries. Es cierto que la leche materna contiene lactosa que es mucho menos cariogénica que la sacarosa, pero también puede llegar a provocar caries.

Las caries se producen cuando el azúcar de los líquidos se pone en contacto con los dientes por un tiempo prolongado. Tanto la leche como los zumos de frutas, refrescos y jarabes, contienen azúcar. Si un niño se queda dormido con un biberón en la boca o toma constantemente biberón durante el día, el azúcar se le queda pegado en los dientes superiores. El esmalte de los dientes de leche tiene un espesor menor que el de una cáscara de huevo. Las bacterias que se encuentran normalmente en la boca convierten el azúcar en un ácido, y este ácido va disolviendo gradualmente el esmalte y se van produciendo las caries. Si no se descubren y tratan a tiempo las caries de biberón, se destruirán los dientes y éstos se podrán romper a nivel de la encía. Las caries continuarán destruyendo la raíz del diente y producirán un dolor continuo.

La primera señal son manchas blancas en los dientes al poco tiempo de salir los dientes que pronto cambian de color hacia un amarillo claro y esa mancha se extiende hacia los lados. En los estadíos avanzados las lesiones se van uniendo y se produce la fractura del diente a nivel de la encía. Los dientes delanteros superiores (incisivos) son los que se suelen dañar primero.

Erupción dental

Es un proceso natural, pero es incómodo y molesto para el bebé. Los síntomas más habituales son:

1.   Babeo constante que puede producir pequeñas diarreas.

2.   Irritabilidad.

3.   Problemas del sueño.

4.   Rechazo a la comida.

5.   Tendencia a morder objetos duros.

6.   La salida de los dientes no causa fiebre, si acaso febrículas (unas décimas de fiebre). Si el niño presenta fiebre alta acudir al pediatra para determinar la causa.

Para aliviar estas molestias es aconsejable ofrecerle para morder un objeto frío. Existen productos analgésicos de venta en farmacias.

Nunca se deben de raspar o cortar las encías.

Lactancia materna

Es la alimentación ideal en los primeros meses de vida. De todos son conocidos los beneficios generales de la lactancia materna para el buen desarrollo del bebé.

A nivel dental es importante señalar que:

  • La leche materna es rica en lactosa que es menos perjudicial para los dientes que la leche artificial que contiene sacarosa.
  • Durante el amantamiento, la lengua presiona el pezón contra el paladar, por lo cual se sitúa en la posición correcta para el buen desarrollo en anchura del hueso maxilar.
  • Además, el pezón se sitúa al final de la cavidad bucal, evitando que la leche caiga alrededor de los dientes, a diferencia de cuando se succiona de una tetina.

Protección de caries

Prevenir es la forma más eficaz de evitar este mal a nuestros hijos. Es muy importante seguir nuestras recomendaciones:

Mantener una limpieza correcta de los dientes. Nosotros te informaremos cómo debes cepillarle los dientes, cuánta pasta dental debes usar y el cepillo adecuado para su edad.

Nunca acuestes a tu hijo con un biberón que contenga algún líquido dulce, pues además de dañar sus dientes, crea una dependencia del biberón. Si tu bebé tiene el hábito del biberón, sigue dándoselo, pero llénalo solamente con agua. El agua no le puede causar daño a los dientes.

Nunca debes ponerle miel, azúcar o leche condensada a las tetinas de los biberones o a los chupetes.

A partir de que tu hijo tenga edad suficiente, empieza a enseñarle a tomar líquidos con vasitos entrenadores, para que a partir del año, y poco a poco, le vayas eliminando el biberón.

Es bueno administrarles suplementos de flúor de alguna forma y en la cantidad apropiada para su edad, sus dientes definitivos se formarán más fuertes. Esto lo debes consultar con el pediatra o con nosotros.

Procura que tu hijo tenga una alimentación equilibrada y evita que coma azúcares refinados (que contienen los dulces, pasteles, chocolates, etc.)

Es importante que comiences a cuidar los dientes de tu bebé desde que comiencen a erupcionar los primeros, para prevenirle futuros problemas y formarle un buen hábito de limpieza.

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